martes, 22 de noviembre de 2011





Voy a usar un verso que hable de él; que esconda al bufón, que cante con mi voz, para entrar al mar de pie.
Y ella está por esta vez, sin más. 
(...) ¿sabes amor? que hoy mi rincón, tiene tu olor, piel de animal, aceite y ron, de luz azul. Los ojos blancos asombrándose. Esta canción, intentará partir el sol, mojar al mar, y con puro amor, donde ella está, por esta vez y otra más sin más. ¿sabes amor? hoy mi rincón, tiene tu olor, piel de animal. Al fin, amor, estás acá. Por fin.





miércoles, 16 de noviembre de 2011

¿Vale la pena poner un título?

Querido Agatha,
¿cómo siguen tus cosas? Yo acá ando, en un momento de trance emocional. Hay momentos que me pongo a pensar en algo, en alguien, en todos o simplemente en mí. Me pongo a pensar en nuestro pasado, en nuestro presente y nuestro futuro, ¿QUIENES SOMOS?, ¿QUÉ SOMOS? ¿Cuántas personas existen en el mundo, que caminan por las calles, que tienen sus trabajos o una familia y piensan saber quienes son?; pero simplemente queda en eso, en un pensamiento. Una voz, un hecho, un cambio, modifican ese estado de "perfección", pero me pregunto y te pregunto, ¿existe tal "perfección"? Yo creo que no. ¿Qué somos? otra pregunta sin respuesta, yo creo que somos todo lo que queremos ser, pero ¿qué queremos ser?...
No quiero seguir, se que no te gusta que analice tanto las situaciones, pero por eso te digo, con tantas dudas, ¿Vale la pena poner un título?...

martes, 15 de noviembre de 2011

Querido ...

Desearía saber como están tus cosas...

Querido Agatha,
Me inicio este nuevo rubro tecnológico. Desearía saber como están tus cosas.
Sé que por defecto el primer impulso es traicionero. Todos esperan que digas ''bien'', desean que digas ''bien'', cruzan los dedos por que digas ''bien''. Pero no estás bien, de hecho estás horriblemente mal, llorando con fotos, torturándote con el pasado, sintiéndote solitario, perdido, confuso o culpable, o peor aún, sintiendo una mezcla homogénea de estos putos sentimientos. ¿Te suena esto a ''bien''?
Y decirlo, además, es como quitarle importancia a todo por lo que estás pasando. Pero nadie quiere oír la agobiante verdad, y aunque no fuera así, de todos modos no te sientes cómodo compartiendo tu dolor con cualquiera, por ende frente a la situación solo dices ''bien'' y respiras profundamente hasta que se esfume el impulso de arrancarle la piel a alguien.
De lo contrario te preguntarán ''¿puedo ayudarte?'', a lo que responderás, ''no'', por no responder, ''viaja al pasado y evita todo eso que en este momento está haciéndome sentir de esta manera, eso me sería una gran ayuda, gracias''. Además, ¿qué creías que podías ofrecer para ayudarme?
Hagas lo que hagas, no me vengas con tu propio sufrimiento y tus tristes anécdotas como si el dolor fuera a unirnos, mi sufrimiento no busca compañía. No quiero saber a cerca de lo angustiado que estas porque tu mujer te dejó, o sobre el accidente que sufrió tu padre, o sobre la muerte de tu mascota. Sé que tu intención es buena, pero eso no hace que sea de mi ayuda. Simplemente, si quieres demostrar tu comprensión, solo puedes hacer algo: dejarme en paz.
Sólo limítate a lo mínimo. El proceso de curación es algo totalmente íntimo y no eres bienvenido a formar parte de él. Pero al menos habrás podido salir de una oscuridad mental ajena.
Por eso al comienzo solo dije ''desearía saber como están tus cosas''.