Querido Agatha,
Me inicio este nuevo rubro tecnológico. Desearía saber como están tus cosas.
Sé que por defecto el primer impulso es traicionero. Todos esperan que digas ''bien'', desean que digas ''bien'', cruzan los dedos por que digas ''bien''. Pero no estás bien, de hecho estás horriblemente mal, llorando con fotos, torturándote con el pasado, sintiéndote solitario, perdido, confuso o culpable, o peor aún, sintiendo una mezcla homogénea de estos putos sentimientos. ¿Te suena esto a ''bien''?
Y decirlo, además, es como quitarle importancia a todo por lo que estás pasando. Pero nadie quiere oír la agobiante verdad, y aunque no fuera así, de todos modos no te sientes cómodo compartiendo tu dolor con cualquiera, por ende frente a la situación solo dices ''bien'' y respiras profundamente hasta que se esfume el impulso de arrancarle la piel a alguien.
De lo contrario te preguntarán ''¿puedo ayudarte?'', a lo que responderás, ''no'', por no responder, ''viaja al pasado y evita todo eso que en este momento está haciéndome sentir de esta manera, eso me sería una gran ayuda, gracias''. Además, ¿qué creías que podías ofrecer para ayudarme?
Hagas lo que hagas, no me vengas con tu propio sufrimiento y tus tristes anécdotas como si el dolor fuera a unirnos, mi sufrimiento no busca compañía. No quiero saber a cerca de lo angustiado que estas porque tu mujer te dejó, o sobre el accidente que sufrió tu padre, o sobre la muerte de tu mascota. Sé que tu intención es buena, pero eso no hace que sea de mi ayuda. Simplemente, si quieres demostrar tu comprensión, solo puedes hacer algo: dejarme en paz.
Sólo limítate a lo mínimo. El proceso de curación es algo totalmente íntimo y no eres bienvenido a formar parte de él. Pero al menos habrás podido salir de una oscuridad mental ajena.
Por eso al comienzo solo dije ''desearía saber como están tus cosas''.